Photo by Sally Mann

domingo, 9 de septiembre de 2012

Vestigios de lo que fue


Y odiando los espejos me peino de reojo
mis lacios cabellos de opacos reflejos,
pintando por contacto los labios
con suave carmín de reciente pasado.

Y eludo las esquinas sin sombras,
huyo de los soles de agosto,
de las luces de verbena, de los faros de Alejandría,
enemigos todos ellos dan brillo a mi vergüenza.

 Y escondo un llanto tras esa cortina de acero,
muro de cristal de bohemia deslucido.
Mi voluntad viste sandalias y casaca de franelas
no tacones de aguja y chupa de cuero con tachuelas.

 Mas de mil motivos una sola razón
para no levantar la barbilla y lucir mí estampa maldita
saberme de nuevo en vía muerta
por dos veces flanqueada por dos veces abatida.

 Guerra fratricida entre gemelos
condenados, derrotados
comparten la misma celda
alma y cuerpo gritando: ¡silencio!... no pasa nada...