Photo by Sally Mann

jueves, 10 de noviembre de 2011

Amor no es sinónimo de puta

Te vistes de sedas, calzas tacones, realzas tus labios con rojos y atenúas defectos con cremas. Profundizas tu miranda abandonando las gafas y enmarcando tus pupilas en marcos de azul tricolor. Has cambiado la espumadera por un rosario de 4 bolas, la cacerola por un bálano saltarin, los yogures de sabores por los sabores en el látex . Ahora ya no me hablas del precio del calabacín, ahora ya no te pones el chándal, ahora ya no doblas ropa en el sofá. Una coqueta maleta con asa extensible atesora chismes y cachivaches imposibles. Gracias a ti se lo que significa ''push up'' y ''wanderbra''. Tu mejor amigo tu móvil. Tu mejor hora, la del gato. Hablas perfectamente griego y francés, cuba...mi paraíso. Ya no arrastras talones y ojeras por los pasillos del caprabo colocando la nocilla, reponiendo leche. Flotas sobre dos agujas al compás exacto de tu culo. Me has enseñado que horizontal y vertical no son únicas. Me has succionado, me has embreado, me has amasado. He conquistado Plutón. He penetrado en Urano. He rasurado el Amazonas. He plantado un nabo en queso de tetilla. Y cuando extasiado y colmado agradezco tu inconmensurable muestra de amor, me respondes helándome los tuetanos: No te equivoques cariño, es que ahora soy puta.