Yo te reto, te reto de frente y altiva,
un duelo a primera sangre
con tus armas con tus reglas
la prosa,el verso,
la palabra.
Yo te reto a que relates
lo escondido, lo callado,
lo obviado.
Yo te reto a dar un paso al frente,
desnudo, empírico,
solo.
Yo te reto a que te arranques el sayo del penitente
desolado, traicionado,
doblegado.
Plasma con tú genial maestría
el condicionante y el condicional.
los hubiera y los hubiese.
Yo te reto a escribir tu mayor creación
que desgranes una a una,
entre metáforas y arabescos,
las ácidas uvas de un racimo
nacido de la cepa del perjurio.
Yo te reto y no callo.
¡Ahora!
cuando la razón ya cabalga
a lomos de la devastadora ira
yo te reto
a ser valiente.
Que defraudes a plañideras
que acongojes a propios
que desconciertes a extraños.
que te asomes al precipicio
que te arriésgues al rechazo
y a la sentencia reprobativa.
Yo te reto a que te retes
a ignorar el comodín
de la libertad de callar,
que marques en tu mapa,
con fita roja, el camino de espinas
que a otros obligaste andar.
Yo te reto a tener compasión,
conmiseración con la otra verdad
la verdad desahuciada al olvido,
condenada sin resolución
Que le ores y des extremaunción
y que pueda recibir digna sepultura,
de casaca blanca,
en el valle del perdón.
Yo te reto y aún así no espero
en compensación por el agravio,
que recojas el guante que te lanzo
y que al alba cuentes diez.
.