Photo by Sally Mann

jueves, 4 de octubre de 2012

Viaje a la nada




No hay peor destino que vivir huyendo en persecución continua.
Huir de lo que nos rodea, de lo que nos alimenta, de lo que nos respira.
Perseguir el imposible que nos rodee, nos alimente, nos respire diferente.
Perseguir volátiles quimeras tan lejanas como el horizonte de niebla curvada.
Precipitarse sobre un globo sin abismos ni míticas monstruosidades.
Un viaje repetitivo, un bucle infinito con regreso al punto de partida.

Trastocando equilibrios permutamos realidades que abrigan por utópicos deseos
dejando huerfana nuestra vida del hoy por una mañana que nunca llega
Creyendo vivir en jaulas rompemos nuestro entorno a patadas
y nos confinamos a un desasosiego de barrotes de acero
en busca de la libertad de conseguir, consiguiendo
ampollas en las costuras
llagas que no sanan.

Mentes que mueren agotadas por alimentarse de humos que no escondian nada

nada nuevo

nada diferente

nada